Original paper

Aportacion Alemana a las ideas tectonicas modernas sobre la peninsula Iberica

Sabarís, L. Solé

Abstract

Los treinta años transcurridos desde la celebración del XIV Congreso Geológico Internacional celebrado en Madrid fueron de excepcional trascendencia para las investigaciones tectónicas realizadas en la Península Ibérica. Prácticamente, hasta aquella época, se carecía casi totalmente, a excepción del Pirineo, de ideas concretas acerca de la estructura y evolución de las principales cordilleras alpinas españolas y del zócalo herciniano; a pesar de casi tres cuartos de siglo de investigaciones geológicas repartidas sobre el ámbito peninsular, de disponer de buenos mapas geológicos de conjunto y de contar con excelentes monografías regionales con detallados estudios estratigráficos. Pero las ideas tectónicas, nacidas más allá del Pirineo, tardaron en traspasar la frontera y nuestros investigadores rara vez plantearon los problemas tectónicos generales sobre las unidades estructurales de la Península Ibérica, limitándose, en general, a resolver los problemas de las estructuras locales. Los nombres de EZQUERRA DEL BAYO, MACPHERSON, CALDER…N, ORUETA, E. HERN‘NDEZ-PACHECO, GAVALA, etc. que estudiaron, dentro de los conocimientos de su época, aquellos aspectos, son más bien excepciones, pues faltaron sistemáticamente los trabajos de síntesis y sobre todo la visión de los grandes problemas generales de la tectónica peninsular. Y aun cuando anteriormente hubo numerosos geólogos extranjeros que se ocuparon de España, trabajaron también, en general, sobre temas de interés local. Bien es verdad que para enfocar esa clase de problemas el conocimiento geológico de la Península Ibérica no había alcanzado la sazón necesaria, ni hasta hace pocos años no se disponía de los mapas topográficos adecuados con qué realizar primero los estudios analíticos de detalle, para poder elevarse luego a las visiones de síntesis; pero también es cierto que sin hipótesis de trabajo, enfocadas hacia los grandes problemas, la investigación local se pierde en un laberinto de observaciones inconexas y poco fructíferas.